martes, 21 de junio de 2016

Museo Benito Quinquela Martín


El Museo de Bellas Artes de La Boca de Artistas Argentinos "Benito Quinquela Martín" ubicado en el corazón de La Boca es una de las Instituciones que el artista boquense donó al barrio con la intención de crear un polo de desarrollo cultural, educativo y sanitario. Comprometido con los procesos educativos, el Museo, promueve una concepción del arte como factor decisivo en los procesos cotidianos de construcción de identidad.

Este museo no está dedicado exclusivamente a la preservación de la memoria de este pintor ni de su obra. Este lugar es mucho más. Su misión es la preservación y continuación de aquella obra de Quinquela que iba más allá de la pintura: la de la educación, el amor al prójimo y la ayuda a su barrio.

El edificio se terminó de construir en 1938 y consta de tres pisos. De acuerdo a las condiciones que había establecido Quinquela al momento de la donación, en la planta baja se fundó una escuela pública cuyas aulas él mismo decoró con grandes murales. En los pisos de arriba estaría el arte. 

Originalmente, en el segundo piso se distribuyeron las salas del museo. Quinquela quería un espacio para exhibir el arte figurativo argentino de los siglos XIX y XX. Él mismo comenzó la colección, que fue creciendo. 

De estas cuatro salas, una se utiliza para exposiciones temporarias y en otra se encuentra alojada una colección de mascarones de proa (esas figuras a veces humanas, a veces alegóricas, a veces mitológicas que adornaban y protegían las proas de los barcos) en su mayoría pertenecientes a barcos mercantiles del siglo XIX. En las otras dos encontramos un despliegue de diversos y muy interesantes pintores argentinos. 

En las terrazas se encuentra una de las colecciones más importantes de esculturas de artistas argentinos.


Pero el tercer piso es el más conmovedor y posiblemente el más atractivo del museo. Aquí mismo vivió y pintó Benito Quinquela Martín. Desde su muerte en 1977, este espacio se utiliza para la exhibición de algunas de sus obras y la conservación de su memoria. 



En el piso hay tres series de cuadros distribuidas en tres salas: El puerto y el trabajo, Cementerio de barcos, El fuego. Encontramos aquí también mobiliario que usó el propio Quinquela, distintos artefactos, espátulas, recuerdos, láminas con fotografías. 

Una de las cosas que más nos emocionó fue mirar por aquellas ventanas por las que el propio Quinquela miraba sobre su querido puerto.

Quinquela y su obra


Fue uno de los "Pintores de La Boca" . Con un estilo naturalista, la temática de su obra giró, sobre todo, en torno a los barcos y las labores portuarias en general. Se le consideró el pintor del riachuelo por su tratamiento de los temas portuarios.



La originalidad de la técnica de Quinquela sobresale sobre el resto de los pintores contemporáneos. Exigió una pintura muy rápida, agilidad, fuerza y virilidad en cada trazo. A golpe de espátula demoraba poco en crear un cuadro pero muchas horas en idearlo. Partía de un sólido conocimiento de su medio, de su atmósfera y de la dinámica del paisaje que iba a ilustrar. Con carbonilla hacía un bosquejo que después rellenaba con la espátula. Esta herramienta fue la exclusiva a partir de 1918, antes utilizaba también el pincel. Gené dijo sobre esta técnica que la elección de la espátula supone la necesidad de servir una urgencia realizativa que el pincel hubiese hecho lento. Quinquela empastó su obra aún en los casos que usó pincel, como si lo persiguiera la necesidad de terminar cada una de sus piezas en el menor tiempo posible.



De todos los motivos que se podía elegir en el barrio para representar en su trabajo eligió el trabajo. Quizá por sus comienzos como carbonero, sabía de las dificultades que tenía y quería reflejarla con el arte. Todas las escenas portuarias pintadas por Quinquela son homenajes al trabajo, protagonizadas por figuras humanas, dinámicas y en constante movimiento cargando bolsas de carbón. En muy contadas ocasiones pintó escenas sin figuras humanas, pues el protagonista siempre fue el hombre.

¿Quién fue Benito Quinquela Martín?

Benito fue adoptado a los 6 años por  Manuel Chinchella y Justina Molina. Empezó su formación en una escuela de enseñanza en la que únicamente permaneció dos años ya que, con tan sólo nueve años, tuvo que empezar a trabajar en la carbonería de su padre.
Hasta que cumplió 15 fue obrero portuario de La Boca; su trabajo consistía en trepar a los barcos para llenar las bolsas vacías de carbón y cargarlas en los carros.
En 1907 ingresó en una modesta academia de dibujo de su barrio para estudiar pintura con Alfredo Lazzari. Desde entonces se dedicó a la pintura.
En 1918 decidió cambiar su nombre (Benito Juan Martín) por el de Benito Quinquela Martín. Con su nuevo nombre, el 4 de noviembre, exhibió sus pinturas en la Primera Exposición Individual de la Galería Witcomb. La muestra fue un éxito y los críticos hablaron de la aparición de un original pintor, con técnica, estilo y mensaje propios.
A partir de este momento empezaron sus recorridos por el mundo. En 1921 realizó su primera exposición internacional en Río de Janeiro. Su primer viaje a Europa lo realizó dos años más tarde, a Madrid. En 1925 llegó a París, dos años más tarde a Nueva York y en 1929 a Italia, donde Mussolini lo nombró su pintor predilecto "porque sabe retratar el trabajo". Todos estos viajes lo separaban de sus padres; de ahí que rechazó una invitación a Japón para quedarse junto a ellos en el barrio argentino de La Boca.
Muy querido en el barrio, actuó como un protector de las artes y fundó el Café Tortoni para que los artistas pudieran difundir sus obras. en 1933 compró varios terrenos que donó al Estado para que construyera instituciones dedicadas a la expansión del arte y obras sociales.
Hasta los últimos años de su vida, Benito Quinquela Martín siguió trabajando. Nunca se fue de La Boca, ni se aisló de la vida de su barrio; sus puertas estaban abiertas y muchas veces él se paseaba entre los niños que asistían a la escuela que ayudó a fundar. Falleció en 1977 y aún se lo recuerda.